Trucos avanzados para ahorrar al hacer la compra

Esta semana os traemos una serie de consejos de ahorro máximo a la hora de hacer la compra. Es aquí donde se va la mayor parte del sueldo y además es un gasto variable, por lo que es más fácil recortar aquí que en otros gastos fijos como pueden ser Internet, el agua o la electricidad.

Todos conocemos la historia de siempre: no ir a comprar con hambre, comparar varios supermercados, comprar productos frescos en vez de preparados, fijarse en el precio por Kg de producto y no en el precio final, etc. Aquí no os vamos a dar consejos obvios, sino que daremos 10 consejos concretos para gastar menos que podréis aplicar hoy mismo.

Primero de todo hay que explicar que comer barato no es comer mal ni muchísimo menos. De hecho, una dieta saludable puede ser mucho más barata que una que no lo es. Hay personas que, cuando piensan en comer por poco dinero, en lo único que piensan es en comer arroz blanco con salchichas, pasta con tomate y poco más. En esos casos lo que se está haciendo es ahorrar tiempo en cocinar y pensar, pero no ahorrar dinero. Es importante comprar comida nutritiva que nos mantenga con vitalidad, sin hambre y que sea sostenible a largo plazo. Esto es sobre todo importante si tenemos hijos, porque no podemos permitirnos el darles una alimentación inadecuada aunque estemos pasando por dificultades económicas.

Sin más preámbulos, procedemos a enumerar los consejos:

  1. Para proteína animal, comprar sólo pollo y huevos. Los cuartos traseros del pollo cuestan menos de 2€ el kilo y sus huesos y piel se pueden utilizar para hacer un caldo con el que cocinar arroz posteriormente. Por menos de 3€ podemos hacer comida para 5 personas. El pollo entero es un poco más caro aunque es mucho más aprovechable al tener menor proporción de huesos. La contrapartida al comprar estas opciones es que la preparación se demorará más, pero es un compromiso que hay que hacer.

    Los huevos a su vez son la proteína con mayor valor biológico que existe y además, la proteína animal más barata. Aunque su precio parece que no para de crecer en los últimos años, en realidad sigue siendo la opción más interesante económicamente hablando.

    Estos productos suelen ser “productos reclamo” para los supermercados porque atraen a nuevos clientes, por lo que la competencia de precios suele ser feroz. Es interesante estar atentos para ver quién los ofrece por menos precio puesto que puede variar de una semana a otra.
  2. Aprovechar el día sin IVA de Dia%. Todos los meses la cadena de supermercados Dia% ofrece un día sin IVA. Nunca se sabe cuándo puede ser y hay meses donde hay más de un día de estos. Generalmente lo avisan mediante anuncios de TV y SMS para los miembros del Club Dia% la tarde anterior para que los clientes no tengan tiempo de planearlo mucho y que no les afecte a las ventas de los días previos.

    Al saber de antemano que cada mes hay un día de estos, podemos simplemente esperar y hacer una compra grande ese día. Es especialmente interesante para productos de limpieza porque suelen costar bastante y el ahorro es significativo. Una buena idea es esperar a que sea día sin IVA para comprar todos los productos de baño y de limpieza del hogar por duplicado para asegurarnos de que nos durarán hasta el próximo día sin IVA.

    Últimamente han establecido una compra mínima de 30€ y las bebidas alcohólicas suelen estar excluidas. Es importante tener esto en cuenta.
  3. Hacer la compra los viernes y sábados por la tarde/noche. Este es un secreto conocido por muchos, pero pocas webs hablan de esto: cuando se acerca el fin de la semana muchos supermercados ofrecen descuentos exprés para productos que saben que ya no van a poder vender el lunes siguiente. Mercadona es especialmente famoso por estos “productos en bajada de precio” que sus empleados anuncian cuando se acercan las siete/ocho de la tarde.

    Es la ocasión perfecta para comprar pescados de todo tipo y carnes un poco más buenas de lo habitual, porque hay descuentos del 50% o más. Si lo congelamos tan pronto como lleguemos a casa no habrá ningún tipo de problema con la fecha de caducidad.
  4. Considera la compra por Internet. Las tiendas físicas están diseñadas para que compremos más de lo que necesitamos. Están llenas de trucos de marketing para atraer nuestra atención a productos que quizás no sean los óptimos. Si compramos por Internet todo esto desaparecerá automáticamente y solo nos centraremos en comprar lo que nos hace falta. Además, es mucho más fácil comparar precios entre varios supermercados porque simplemente hay que abrir otra pestaña en el navegador y mirar.

    En cada tienda tienen una política de precios para los envíos distinta. Por lo general solo les interesa ofrecerlo gratis si es a partir de cierta cantidad, con excepción de Mercadona, que siempre cobra lo mismo. Si solemos hacer compras grandes, hacer la compra por Internet es mucho más rentable porque además, nos ahorramos el tener que cargar con ella.

    Muchos se sienten inseguros de que los productos que nos enviarán serán los peores, los que estén a punto de caducar, etc. Esto nunca acaba pasando. Es la primera preocupación de los potenciales clientes así que estas empresas no iban a arriesgarse a fallar en lo más obvio. Su objetivo es que hagas siempre la compra en su supermercado; no sacar beneficios de la primera venta y perder a los clientes después.
  5. Comprar muchas verduras. Las verduras más baratas son la zanahoria, la cebolla, el brócoli, el ajo y la patata. Además de ser nutricionalmente interesantes, aportan mucho a los platos y pueden ser añadidos a casi cualquier preparación. Los supermercados suelen tener precios más bajos para las verduras que son más baratas pero las fruterías podrían tener un mejor precio y calidad para las demás.
  6. Hacer un uso extensivo de las legumbres. A nivel nutritivo son el producto más rentable, sobre todo si las compramos en seco. Podemos hacer un perfecto plato de lentejas para cinco personas por menos de cuatro euros. La alubia blanca es interesantísima también aunque es más difícil de cocer en casa y que quede bien.
  7. Productos de marca. Algunos productos de marca son más rentables que los de marca blanca. El caso más típico es el del lavavajillas Fairy. No importa que cuesten un poco más si al final el coste total es menor. Esto suele funcionar sobre todo con detergentes y productos de limpieza. Es cuestión de probar y comparar.

    Para comida, en el 99% de los casos, la marca blanca es la mejor opción.

    Para el detergente suele ser interesante invertir lo máximo posible, porque al fin y al cabo, la ropa que lavemos siempre va a ser más cara que el detergente que usemos. No nos conviene usar el detergente más barato si luego la ropa nos va a durar menos. Es ahorrar por un lado para gastar más por otro.
  8. Pensar en recetas concretas a la hora de comprar. Muchas personas compran lo que se les va antojando sin mucho criterio: unas latas de maíz y guisantes, unos yogures, un tarro de mayonesa, unos plátanos, unas latas de atún y unos tomates. Con eso no se puede hacer nada. Hay que tener en mente qué vamos a cocinar los próximos días y comprar todo lo que haga falta para prepararlo. Así no se nos pondrán malas las cosas que no utilicemos, las recetas serán mejores porque los ingredientes estarán frescos y seremos más eficientes en el gasto.
  9. Productos interesantes más baratos de lo normal: el queso fresco cottage, los mejillones, las gambas enteras crudas (se puede aprovechar todo), la leche entera, la avena en copos, la lechuga entera (en vez de ensaladas cortadas).
  10. Productos a evitar:
    - Comprar cualquier leche que no sea entera no es rentable, a menos que tengamos una intolerancia (diagnosticada) a la lactosa. En las leches semi y desnatadas estamos pagando lo mismo por algo que es menos nutritivo.
    - Las versiones light de los productos a veces tienen los mismos (o peores) datos nutricionales que nos normales pero cuestan más.
    - Los mix de frutos secos cuestan mucho más que si compráramos los ingredientes por separado.
    - Toda la bollería y panadería suele ser puro beneficio para la empresa porque les cuesta céntimos producirla. Eso sin entrar a valorar su calidad nutricional.
    - Las hamburguesas suelen ser o bien pésimas en calidad, o costar más que si aplastamos la carne picada nosotros mismos (no nos llevaría ni un minuto hacerlo).

Si seguís estos consejos os puedo asegurar que podréis ahorrar de una manera significativa todos los meses. Como se dijo al principio, se ha intentado evitar dar consejos obvios para intentar aportar algo extra. Ninguno de los consejos ha sido patrocinado por ninguna empresa ni tenía una intención más allá de la de ayudar.

¿Conoces algún truco que no esté aquí? Compártelo en los comentarios y así podremos conocerlo todos.

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